Blog de DianaRubioPsicologa

La Clinofilia: Cuando estar dormidos es la única opción.

Escrito por DianaRubioPsicologa 01-05-2017 en Artículos de Psicología. Comentarios (0)


La clinoflia es una palabra que explica una de las actuaciones más habituales que llevamos a cabo los seres humanos, en el momento que nos sentimos hastiados es en ese momento donde experimentamos emociones  relacionadas con la melancolía y el abatimiento.

Muchas veces, hemos procedido a acostarnos en la cama o en el sillón cuando no estamos del todo bien, con esta actitud lo que pretendemos es que al estar en una cama, nuestros problemas desaparezcan como por arte de magía. Este tipo de actuación queda descrito como la predisposición a quedarnos en la cama el resto del día o por lo menos muchas horas del mismo, sin que necesariamente conste una enfermedad de carácter físico que explique la realización de tal comportamiento.

Suele tratarse de un tipo de actuación, que se produce cuando la persona está atravesando por un importante cuadro depresivo o distímico. 

Vamos a imaginarnos que existiese un mundo donde todos los estímulos fuesen percibidos como algo desagradable y poco importante, donde los estímulos que anteriormente eran de nuestro agrado hayan perdido absolutamente todo su poder, donde el futuro se afronta de forma pesimista y triste, donde las cosas que nos aportaban  deleite o placer ahora ya no lo hacen, donde nos percibimos a nosotros mismos como seres insuficientes, con poca motivación, con poca concentración, totalmente pasivos en lo referente a las emociones, con cierto toque de irritabilidad, con imposibilidad de conciliar el sueño , sin ganas de probar ningún alimento o simplemente con dolores articulares que atraviesan todo nuestro cuerpo. 

De pronto, el universo que hemos reseñado, se ha teñido de un toque lúgubre y el individuo a perdido las ganas de vivir.  Pero además de todo eso, además de todos los síntomas descritos en lineas anteriores, nos vemos invadidos por un horrible sentimiento de culpabilidad. Esta sensación viene producida como consecuencia de no poseer la fuerza ni capacidad necesaria para poder encontrar la salida de ese estado de abatimiento infinito y, que a medida que van pasando los días nos sentimos más perdidos dentro de un laberinto en que no podemos encontrar el camino a la felicidad. Los pensamientos, empiezan a estar rodeados de cierto toque de melancolía que trae consigo una infelicidad bastante acentuada, esto a su vez tiene el efecto de que nosotros mismos nos mandemos mensajes de carácter destructivo. Los seres humanos, que en un principio nos prestan atención cuando nos ven tristes o abatidos, están inconscientemente reforzando nuestro cuadro de síntomas, pero a medida que vaya transcurriendo el tiempo y con él los días, estas personas empezarán a irse, a desaparecer abandonando su empeño por conseguir que nos riamos. Hay algo que tenemos que tener muy presente, y esto es que a ninguna persona le resulta cómodo y agradable el hecho de tener que quedar de forma continua con alguien que solo es capaz de trasmitirle desconsuelo y derrotismo. Esa idea que teníamos acerca de nosotros mismos ha quedado totalmente validada. " Soy un lastre, todas las personas que me rodean y me quieren se van porque se dan cuenta de que no valgo nada como persona y soy alguien muy malo".

CUANDO LA CAMA SE CONVIERTE EN NUESTRO PEOR ALIADO.

Con toda esta gama de síntomas caracterizados por la depresión, se desploman nuestras aspiraciones, nuestros sueños de futuro y el sujeto termina por dejar de hacer todo aquello que antes le fascinaba o procede a sustituir todo eso por importantes lapsos de tiempo sin hacer nada. Una inacción que termina llevándonos a pasarnos las veinticuatro horas del día recostados en la cama o en el sillón. 

Este espacio, que a priori podría parecer cómodo y seguro, puesto que es conocido y nos aporta mucha seguridad, se convierte en algo totalmente nocivo puesto que nos absorve toda la energía hasta dejarnos hundidos en la más absoluta melancolía. Meternos en la cama no será la solución ideal para salir de ese circulo vicioso de patología, no obstante, el hecho de que terminemos en ese estado contesta a una teoría de un famoso psicólogo conductista llamado Ferster que aportó la siguiente definición: 

" La principal característica de la depresión es la reducida frecuencia de conductas reforzadas positivamente que sirven para controlar el medio ( e.g. reducción drástica de los contactos sociales o de la actividad profesional) mientras, que por el contrario, se produce un exceso de conductas de evitación o escape ante estímulos aversivos (e.g, a muchos pacientes depresivos les cuesta mucho levantarse por las mañanas para enfrentarse a sus tareas cotidianas, y suelen permanecer en la cama casi todo el día)".

Dentro de esta definición no se ha hecho referencia ni a las emociones ni a la forma de pensar, pero vamos a imaginarnos que aumentamos el peso de estos dos componentes al combinarlo con el objetivo de conseguir comprender de manera mucho más nítida el poder tan destructivo que pueden llegar a tener todos estos síntomas en nuestro cuerpo y nuestra forma de comportarnos. Ten en cuenta que no hay nada más triste que la propia tristeza. 

COMO HACER FRENTE A LA CLINOFILIA.

Para poder huir de este cuadro sintomatológico, es necesario recibir ayuda de carácter psicológico, pero los resultados son muy esperanzadores y nos acompañan. 

El estado depresivo, no representa una forma de ser que se pueda llegar a mantener en el tiempo, más bien puede quedar definido como un estado temporal, que atraviesa la persona y que viene acompañado de síntomas tales como fatiga, nervios, irritabilidad[...] Por tanto, no debe caber la posibilidad de rendirnos ante ella ni tampoco conformarnos, puesto que con el apoyo psicológico necesario, terminará convirtiéndose en una piedra más en nuestro camino, en el que más adelante nos esperarán cosas maravillosas. 

Lo primero que debemos hacer para vencerla es proceder con nuestra propia activación, es decir, debemos de empezar nuestra propia lucha contra la depresión. Si el cuerpo nos solicita que nos acostemos, no debemos obedecerle, si nos pide que no salgamos a la calle, debemos ponernos los zapatos y salir por la puerta. Se trata de que consigamos sacar fuerzas de donde sea para que la depresión no gane la batalla y consiga su objetivo de dejarnos sumidos en la más absoluta soledad y tristeza.

Estas pequeñas cosas, progresivamente, irán consiguiendo que cambie nuestra propia forma de ver las cosas y el mundo en general, de la misma forma, las emociones se convertirán en algo congruente con nuestros pensamientos, y a medida que vaya pasando el tiempo, seguramente iremos mejorando. 

Nadie ha dicho que se trate de algo fácil, no hay que desanimarse si la terapia no muestra su beneficio de forma rápida. Todo lleva su tiempo, pero con la ayuda de los expertos y poniendo mucho de tu parte, la llegada a la meta estará muy cerca. 

Acuerdate de ese proverbio de orígen chino que decía: " Un viaje de mil kilómetros comienza con el primer paso".


Diana Rubio Serrano. 

Como ayudar a una persona que queremos a superar la depresión.

Escrito por DianaRubioPsicologa 08-11-2016 en Artículos de Psicología. Comentarios (0)

La depresión es una patología más común de lo que parece y por cierto, muy grave para la persona que la padece.Algunos de los sentimientos que aparecen en el cuadro depresivo son: la apatía, la tristeza exagerada a lo largo del tiempo... Las personas que sobreviven diariamente a una depresión,  y digo sobrevivir porque cuando se padece depresión la persona no vive sanamente ni feliz... Un paciente depresivo tiene cierta tendencia a encerrarse en sí mismo y no compartir su dolor emocional con las personas que tienen a su lado.Muchas veces este temor a expresar sus sentimientos está condicionado por la creencia errónea de que la depresión no es una enfermedad y que nadie se muere a causa de ella. Obviamente esto es totalmente falso, pues una depresión en estado avanzado y sin haber recibido previamente el tratamiento médico y psicológico necesario, puede llevar a una persona a la muerte. 

En este artículo, mi objetivo es ayudarte para que sepas como puedes prestar ayuda a una persona que está atravesando por una depresión en cualquiera de sus fases. 

En primer lugar, hablaremos a cerca de que los sentimientos de desmotivación no siempre tienen porque ser considerados causa de estar padeciendo una depresión. 

Aproximadamente trescientos cincuenta millones de personas en todo el mundo, luchan en su día a día contra la depresión. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS); esta enfermedad tiene una prevalencia mayor en mujeres que en hombres. Así mismo, es importante que tengamos en cuenta las diferencias que hay entre una depresión en sí misma y la tristeza pasajera o momentánea que cualquier ser humano puede atravesar en un momento crítico de su vida. 

Definiendo la depresión: 

La depresión se define como un trastorno constante y estable en tiempo. Un matiz importante al que hay que hacer referencia, es que todas las personas pueden en algún momento de sus vidas pasar por estados de ánimo más o menos amargos o con cierta tristeza, pero esta situación en si misma no implica el padecimiento de una depresión. Tenemos que tener en cuenta, que los problemas son parte de la vida y que por lo tanto, una habilidad que tendremos que tener todos los seres humanos, es enfrentarnos a ellos, superarlos y aprender. 

En el caso de la depresión, algo cambia; la apatía y la desgana se apodera poco a poco de la persona impidiéndole su correcto desarrollo y desempeño de actividades que antes hacia sin ningún problema como por ejemplo: ir al trabajo, salir con los amigos a tomar algo a un bar, asistir a eventos familiares... Cuando estos sentimientos tienen una duración aproximada de uno o dos meses, ya se considera un trastorno depresivo. 

En cuanto a los signos que alertar de la presencia de depresión están los siguientes: 

-  Sensación de tristeza o apatía constante.

-  Cansancio tanto físico como emocional. 

-  Insomnio

-  Perdida de apetito o por el contrario un apetito exagerado

- Tendencia a olvidarse de las cosas que antes eran importante para él /ella


Reacciones de los familiares de la persona depresiva. 

Tal vez, ayudar a una persona que padece de este trastorno se pueda comparar a intentar mover a alguien que quiere permanecer totalmente quieto y por lo tanto, opone resistencia para moverse. Quizás la impotencia que sienten los familiares, es una sensación muy habitual que trae consigo mucha frustración, desesperación y abatimiento. 

En todo caso, es totalmente recomendable, que los familiares tengan plena conciencia de que hay cosas que no podrán conseguir nunca. Si la persona afectada no quiere no podemos forzarle ni hacer nada que el/ella no quiera. La labor de los familiares consiste en  facilitar el camino a sus seres queridos pero, sin ejercer presión sobre ellos para evitar que se agobien. 

No es conveniente en ningún caso forzar la situación , es preferible ir poco a poco. Este modo de proceder es decisivo. Tener muy presente que en estos casos la paciencia es la herramienta fundamental y la que resultados más beneficiosos tendrá para la persona con depresión. 

Recordar, que no hace falta esforzarse mucho; basta con intentar charlas con ellos/as media hora diaria o animarlos para salir a tomar un café. 

Por otro lado, y a pesar de que depende mucho de la persona en particular, hablar del posible motivo que está causando su depresión, puede ser de mucha utilidad para ambas partes. Con estas charlas, el entorno podrá comprender mejor a la persona y a su vez a este le será mucho más fácil abrir su corazón a los suyos y con ello poder desahogarse. IMPORTANTE: el hecho de hablar del tema, hace que este sea considerado por la persona que lo padece como algo totalmente normal, convertirlo en tema prohibido tendrá un efecto totalmente contradictorio para ambas partes. 

¿ Qué más podemos hacer para ayudar a nuestro familiar, amigo ...? 

Otra cuestión importantes que no conviene obviar tomar la decisión de elaborar o redactar un pacto de mínimos. ¿Qué quiere decir esto?; conviene que tengamos certeza de que la persona depresiva respeta ciertas reglas como por ejemplo: comer bien, dormir las horas necesarias, salir a tomar el aire de vez en cuando ...Con esto lo que se pretende es que , con el paso del tiempo la persona pueda ir abriéndose a los suyos y de alguna forma rebajando su pena y malestar emocional, al compartirlo con los demás. 

¿ Qué es lo que puede provocar depresión en una persona?.

Una crisis de cualquier tipo ya sea familiar, laboral, económica o incluso personal, puede ser el desencadenante principal del padecimiento de una depresión. Actualmente, son muchas las personas que se ven obligadas a solicitar ayuda psicológica por problemas de este tipo. Desgraciadamente la situación no es la mejor en nuestro país actualmente. Y en algunos casos o incluso familias enteras pueden tener lugar situaciones muy complicadas y que sin duda alguna, pueden dar al traste con el bienestar psicológico de cualquier ser humano. Como por ejemplo: quedarse sin trabajo teniendo una familia que mantener, un desahucio inmobiliario, el paro continuado en el tiempo... Todos estos son problemáticas que pueden ejercer como desencadenante de sentimientos de ansiedad, o incluso dar lugar a  periodos de desmotivación extrema, periodos que sin continuaran en el tiempo nos podrían estar indicando la presencia de un cuadro depresivo más serio al que hay que prestar la atención oportuna cuanto antes. 



¿Qué es la pisantrofobia?

Escrito por DianaRubioPsicologa 04-11-2016 en Artículos de Psicología. Comentarios (0)


Cuando una persona ha pasado por varios fracasos sentimentales; llega un momento, en el que te puedes preguntar a ti mismo que es lo que haces mal para que siempre tus relaciones terminen de tan mala manera, quizás puedas llegar a cuestionarte a cerca de porque no eres capaz de encontrar a esa media naranja con la que poder compartir tus ilusiones, tus sueños y también tus penas y fracasos.

 A continuación explicaremos de que se trata todo esto.

Todas esas preguntas sin respuesta que nos hacemos una y otra vez a nuestro yo interior, deberían poder conducirnos al desencadenante principal de toda relación; es decir, la confianza. Pero no solo la confianza en la otra persona a la que queremos en ese momento, no; también la confianza con nosotros mismos. Puede darse el caso, en más de una ocasión, en el que el motivo de tan malas experiencias amorosas, se deba a ti mismo/a.

Por esta razón, es totalmente recomendable, el hecho de que para poder encontrar cierto sentido a la vida y conseguir una visión mucho más clara de todo lo que sucede en ese momento, tal como: dolor emocional intenso, sentimientos de abatimiento, sentimientos de inferioridad[…] Es preciso que nos adentremos en lo más hondo de nuestro interior, con el objetivo de entender algunos mecanismos psicológicos que todos tenemos, pero ante los cuales no sabemos reaccionar en determinados momentos de nuestra vida.

¿ Cuáles podrían ser estos sentimientos? . Os preguntareis, pues bien:

Algunos de ellos pueden ser:

-  La traición para con nosotros mismos.

-  Pérdida de confianza en nuestra pareja y en nuestra suerte con el amor.

-  Perdida del vinculo afectivo que nos unía a la otra persona.

-  Sentimientos tales como: culpa y perdida de fluidez en la comunicación con la pareja.

Cuando perdemos la confianza, tener en cuenta que lo perdemos todo; pues esta es la base más importante de cualquier relación que se dé en el plano emocional. Pero en esta ocasión, el nivel de confianza se generaliza de tal forma que la persona que ha fracasado en una relación anterior, se siente incapaz de volver a confiar otra vez. Siente temor porque piensa que la situación puede volver a repetirse y de alguna forma se niega a sufrir más.

Pero hay que tener muy presente, que convertirnos en prisioneros de nuestros propios miedos no nos lleva a ningún lado que merezca la pena. En la vida el sufrimiento es una parte importante, pero no por el miedo que tengamos a este, podemos renunciar a vivir, y lo que es más importante a sentir.

El hecho de que se fracase en una relación en la que se había apostado el todo por el todo, no quiere decir que no se pueda encontrar más adelante esa persona tan deseada y añorada.

Ahora bien, hablemos de pisantrofobia.

Por pisantrofobia, se entiende ese miedo irracional que padece una persona de cara a establecer una relación de confianza con las personas, debido a malas experiencias vividas anteriormente y que han dejado una huella importante en su plano emocional.

Cuando una persona desarrolla este tipo de fobia, a menudo,  puede llegar a sentir que todo el mundo que se acerca a él o a ella en algún momento les va a traicionar como les pasó algún tiempo atrás. Este temor exagerado al sufrimiento, les hará convertirse en seres totalmente herméticos y desconfiados.

Este síndrome no solo puede afectar al plano sentimental de la persona, sino también a otros tan importantes como la familia, amigos, compañeros de trabajo [ …] Haciendo que la angustia que experimenta crezca a medida que la otra persona se va convirtiendo más importante para el individuo.

¿ Cuales son las conductas características de esta fobia?

1.  El sujeto intenta evitar en todo momento actividades que de alguna forma requieren que se involucre en actividades de contacto interpersonal; esto se debe sobre todo a que experimenta un temor exagerado para sobrellevar las criticas que otros puedan llegar a lanzar sobre su persona.

2.  Tiene mucho miedo y se muestra reacio a juntarse con personas desconocidas, a menos de que esté seguro/a de que va a caer bien a los demás miembros del grupo al que pretende entrar.

3.  No toma ningún tipo de riesgo que pueda poner en peligro su plano emocional.

4.  No intenta volver a encontrar pareja, porque siente miedo extremo a que le vuelvan a traicionar o fallar.

5.  Se rehúsa totalmente a abrirse delante de los demás, mostrándose en todo momento con un alto grado de introversión y reserva.

Estas conductas pueden ser normales durante un cierto tiempo, tras una ruptura sobre todo si esta ha sido promovida por motivos de traiciones o fallos graves de la persona en la que anteriormente se había depositado toda la confianza. Así mismo, es totalmente importante que la persona tenga conciencia de que tiene que tomarse un tiempo de asimilación y recuperación, con  una determinada duración en el tiempo. Después,  tiene que volver a la vida y volver a correr riesgos pues de eso se trata la existencia humana.

¿ Qué  es la confianza y para que nos sirve?.

La confianza de carácter interpersonal es la expectativa que tiene  todo individuo de que puede confiar y fiarse de la palabra , promesa o afirmación de cualquier individuo o grupo que conozca previamente.

Las personas que tienen confianza interpersonal alta, suelen ser más felices así como de la misma manera, experimentar un menor número de conflictos.

La confianza es importante en la vida de cualquier ser humano, porque es lo que hace que no se sienta el estrés que puede provocar el temor a que nos traicionen. No podemos vivir pensando en que algo malo nos va a pasar y que no podremos hacer nada para evitarlo. Como personas tenemos que entregarnos a la vida con todos los beneficios y riesgos que esta implica.  Ese esfuerzo[…] Merecerá la pena en algún momento y eso vendrá dado por la felicidad.

¿ Como entregarnos nuevamente y confiar?

En psicología este tema es más frecuente de lo que puede llegar a parecer. Constituye todo un reto y una aventura muy significativa para la propia persona, el hecho de encontrar respuestas propias a todos esos interrogantes que en algún momento de la vida han podido producir angustia.

Como en más situaciones, esto requiere de una terapia en la que el profesional ayude a la persona a encontrarse a sí mismo/a a volver a confiar en las personas que le rodean y a superar ese temor exagerado en forma de fobia que ha invadido su vida.

Otra parte de la terapia muy importante en este tema, es el crecimiento personal, donde se darán pautas para superar las dificultades que surjan en la vida sin que estas nos destruyan tanto a nivel físico como emocional.

¿ Cuales son algunas de estas estrategias?.

1º. Aceptación del dolor: Es fundamental aceptar lo que ha ocurrido y permitirte hacer un duelo para reconstituirte. El hecho de hacer disminuir el dolor puede provocar que nunca puedas confiar en nadie nuevamente, por eso…Tomate tu tiempo y desahógate.

2º. Descansa del amor por un tiempo: después de una mala experiencia amorosa, debes concederte un tiempo para que tus heridas puedan llegar a cicatrizar de forma correcta.

3º.  Tomate tiempo para resurgir: Cuando creas que es el momento adecuado para volver a iniciar una relación de pareja, se prudente, ves despacio, disfruta el momento.

Recuerda que saltar de una relación a otra y utilizar a las personas para olvidar, es decir, por puro despecho, nunca será la solución adecuada. Todo en esta vida requiere un tiempo y recuperarse emocionalmente no es la excepción. Pero ten presente, que cuando lo hayas conseguido serás mucho más fuerte y habrás aprendido y vivido una nueva experiencia.

Como seres humanos, necesitamos confundirnos, tropezar y caer, para después, levantarnos y triunfar.


Reflexión sobre : Amores Altamente Peligrosos de Walter Riso.

Escrito por DianaRubioPsicologa 30-10-2016 en Reflexiones de libros.. Comentarios (0)

 


Amores altamente peligrosos es una de las obras escrita por el psicólogo Walter Riso.

Este libro, reúne la información de manera básica y sencilla, pero a la vez muy útil a cerca de todos los trastornos de personalidad producidos más frecuentemente. De la misma manera, alude a cómo afectan estos trastornos en la vida de todos aquellos que los padecen, así como también las personas que de forma sentimental se ven involucrados junto con ellos en una relación.

Lo que el autor pretende al describir las características de estos tipos de personalidad, es que seamos capaces de reconocerlos y tengamos cuidado a la hora de elegir a la persona con la que compartiremos buena parte de nuestra vida. O por otro lado, si es el caso en el que esa relación ya lleva constituida algunos años, este libro nos aportará las herramientas  y los conocimientos necesarios para reconocer si se trata de una relación disfuncional o tóxica, con el fin de solucionar todos aquellos altibajos y problemas que en un futuro pudieran ser el motivo de una tortuosa ruptura ; o lo que es peor, una convivencia insoportable y desgastante para ambas partes.

Es por esto, que el objetivo de esta obra no es otro, que dar conocer las maneras disfuncionales que tienen implícitos estos estilos afectivos con los que hay que tener especial cuidado. Por lo tanto, es un recurso muy útil y fundamental  para todas aquellas personas que busquen un amor tranquilo y feliz.

Tal parece, que estos estilos de personalidad pueden en más de una ocasión ser el motivo o el desencadenante de una relación “ a prueba de bomba”, es decir,  que tarde o temprano  termine con el amor de la pareja en cuestión.  Una relación tóxica mantenida a lo largo del tiempo, puede entrañar múltiples inconvenientes para ambas partes; desde sentimientos de culpa y abatimiento hasta desesperación y odio hacia la pareja.

Otro aspecto al que es muy importante hacer mención, es el hecho de  como estos estilos se desarrollan  a lo largo de la convivencia, y de lo peligroso que puede ser para ambas partes psicológicamente hablando,  el hecho de estar sumidos en una relación que lejos de producir bienestar, plenitud y felicidad; produce todo lo contrario, y hace sentir a ambas partes sumidas en una gran depresión y situación descontrolada por momentos.

En este libro, hemos visto que Walter reflexiona sobre tres grandes puntos.

¿ Cuál es la manera de amar a mi pareja?

¿ Cuál es mi manera de amar?

¿ Es posible seguir manteniendo la relación sin hacernos daño mutuamente?

Interesado en que seamos capaces de reconocer y evitar cualquiera de estos patrones tóxicos, es que el autor ha dado forma a esta obra desde su experiencia como terapeuta. Lo que él dice, es que cuando reconozcamos estos estilos afectivos peligrosos , seremos capaces de buscar la ayuda oportuna  para tomar decisiones positivas en lo referente al plano sentimental,  que tan importante es para el ser humano desde el inicio de los tiempos.

Walter Riso habla de varios estilos en su libro:  a continuación un pequeño resumen de cada uno de ellos.

Estilo histriónico / teatral (Amor hostigante).

Un amor hostigante es la característica fundamental de este estilo. Las personas que lo padecen, a menudo se consideran el centro de atención, tienen emotividad excesiva con respecto a su pareja, comportamientos seductores, además de un cuidado excesivo por su aspecto físico.

Dentro de este tipo de estilo afectivo, se mencionar incisos tales como:

Las personas histriónico/teatrales  se caracterizan por poseer un desajuste en el que desea  tener a toda persona que se relaciona con él o ella en un determinado momento de su vida.

Al tener poco o nada control sobre sus emociones, parece que estas personas asumen que todo es puro sentimiento y se olvidan del plano racional.

Estilo paranoico/ vigilante ( Amor desconfiado) .

Una relación que esté dañada por la desconfianza de uno de sus miembros no llegará a buen término; pues detrás de cada pequeña  acción por parte del otro, se producirá la desconfianza del paranoico, lo que dará lugar a muchas discusiones que harán que poco a poco se vaya enfriando la relación y con esto se correrá el riesgo de asumir una ruptura.

A menudo la persona desconfiada y vigilante, actúa movido por sus propios sentimientos negativos y desconfianza a ser engañado o  traicionado  por la persona que él o ella ama en ese momento de su vida. Después de esa explosión de desconfianza que tras darse en repetidas ocasiones termina por desgastar a la otra parte, viene la etapa del “perdón”. El arrepentimiento se abre paso, promovido tras el malestar y la culpa de haber actuado así simplemente por hacer caso a lo que su “equivocada intuición “ le está indicando en ese momento.

Lo que hay que tener claro, es que ninguna relación que esta invadida por la desconfianza continua por parte de un miembro de la pareja hacia el otro, tendrá una final feliz. Al contrario, terminara por hacer mucho daño a ambas partes.

Estilo pasivo/agresivo ( Amor subversivo).

El individuo afectado por este tipo de estilo, a menudo muestra una ambivalencia que acaba confundiendo a la persona que convive con él o ella.

No soporta el estar solo, por lo que a menudo precisa de la compañía del otro para poder estar en paz. Pero… Al mismo tiempo, se cumple eso de: “ ni contigo ni sin ti”, pues a veces desea con todas sus fuerzas que su pareja le deje en paz y así poder hacer lo que quiera con su vida sin necesidad de tener que dar explicaciones a nadie.

De repente pasa de todo, como se convierte en un ser agresivo al que todo le molesta y con el que hay que andarse con “ pies de plomo”, pues sus reacciones a menudo pueden salirse de control.

Obviamente, nadie soporta durante mucho tiempo, la convivencia con una persona que bien se podría comparar como una bomba de tiempo. Es decir, unas veces está  cariñoso y comprensivo , pero otras tantas se vuelve insoportable, desconfiado  y con cierto toque de agresividad y resentimiento que puede llegar realmente a angustiar a la otra parte.

Estilo narcisista/egocéntrico (Amor egoísta).

Para el narcisista/egocéntrico, en la relación no existe nada más que él. La pareja poco o nada le importa. A menudo siente la necesidad de hacer sentir a su compañero/a inferior, dejándole entre ver que  es un afortunado por compartir su vida con un ser tan sumamente superior como lo es él o ella. Esto obviamente, cuando es continuado en el tiempo tiene muchas consecuencias sobre la persona que comparte su vida con este individuo. Pues su autoestima tiende a verse dañada, tras recibir siempre comentarios desfavorables para su persona, al tiempo que se esfuerza en dejarle claro que a su lado no vale nada.

Obviamente, el narcisista puede sentirse muy cómodo compartiendo su vida con una persona que se siente inferior a él o ella, porque de alguna manera, esto le dará cierta credibilidad a su distorsión de pensamiento.

Estilo antisocial/ pendenciero ( Amor Violento).

Estas personas tienden a acosar al otro, con el mero propósito de alejar cualquier responsabilidad moral, al tiempo que provoca sentimientos de apatía e inestabilidad frente al otro. A este estilo pertenecen características tales como: reproches o desapego en la relación.

Con esta persona, vale aplicar la máxima de “sobrevivir con el depredador”. Esto es así porque su núcleo es la destrucción interpersonal.

Todos dosifican a los demás, no importa cuánto amor juren. Llevan consigo una especie de  “maldad esencial” que bloquea cualquier tipo de aproximación afectiva.

Estilo esquizoide/ermitaño ( Amor desvinculado o indiferente).

Este estilo busca desvincularse de las demás personas a través del aislamiento emocional. Cualquier manifestación de amor con este tipo de relaciones, desaparece.

Se producen una especie de” agujeros negros sentimentales”. Estas personas son una especie de “ analfabetos emocionales” que tienen un temor exagerado al compromiso acompañado de una especie de nihilismo afectivo.

Estilo limítrofe/inestable (Amor caótico).

Este tipo de amor es el último de los que nuestro autor, señala como perjudiciales o tóxicos.

Una persona con estas características será impulsiva, emocionalmente inestable , paradójica, caprichosa, autodestructiva y con cierta tendencia a crear adicciones. Su temperamento será imprevisible y explosivo. Es decir, todo un cóctel  de sensaciones y emociones fuera de control donde el amor se hará cada día más caótico e insoportable.

Por último y para finalizar,  os recomendaré que todos aquellos que tengáis una relación de pareja donde la infelicidad a menudo le robe protagonismo a la felicidad y la dicha con vuestra pareja, leáis esta obra, que sin duda alguna es una puerta abierta a la libertad emocional en el ámbito romántico.

Recordemos que nadie ni nada debe tener el poder de hacernos sentir infelices simplemente por el mero hecho de amar descontroladamente o de forma no del todo sana.

El amor, significa libertad, comprensión, confianza… El amor significa estar a gusto con la persona que tenemos a nuestro lado. Tenerle plena confianza, saber que es la persona adecuada para cubrir de gloria el resto de nuestros días. Por el contrario, toda aquella relación que no cumpla con todo lo comentado anteriormente, donde uno de los dos miembros de la pareja haga sentir culpable al otro, o inferior, o simplemente le someta a humillaciones, traiciones o un control insano;  eso, eso no es amor. Y por lo tanto, no merece ni un instante de nuestro tiempo y mucho menos nuestras lágrimas. 


La liebre que tocaba el violín. ( Los beneficios de ser solidario, agradecido y perseverante).

Escrito por DianaRubioPsicologa 26-10-2016 en Fábulas. Comentarios (0)


En un bosque lleno de abetos vivía una liebre que sabía gozar con cualquier cosa. Todo lo resolvía y lo miraba de arriba abajo, llevaba de su insaciable curiosidad. 

Un día se encontró un viejo violín abandonado. En seguida le tomó gusto y comenzó a tocar con él. Aprendía con mucha rápidez, y se pasaba día y noche dale que te dale. Sus amigas y vecinas la querían mucho y soportaban las continuas serenatas con buen ánimo, pero el invierno se acercaba y era preciso comenzar a acumular provisiones. 

- Vamos, deja de tocar y únete a nosotras; el invierno se acerca y luego no vas a tener qué comer - le decían todos. 

Sin embargo, la liebre no les hacía caso y seguía tocando y tocando, intentando mejorar su estilo. 

De pronto, llegó e invierno y nuestra liebre se encontró con que no tenía nada que comer. Tuvo que ir de casa en casa, pidiendo alimento. Era muy querida por sus vecinos y recibió lo necesario para calmar su apetito. Ella, en justo pago, alegró el invierno de sus benefactores dándoles hermosos conciertos con su violín.  ¡Sabía tocarle ya con tanta dulzura!.